El primer ministro Mark Carney reiteró este jueves que los canadienses deben estar preparados para hacer “sacrificios” antes del próximo presupuesto federal, aunque aún no ha detallado en qué consistirán.
Durante una conferencia de prensa conjunta con el premier de Ontario, Doug Ford, Carney fue consultado sobre a qué se refería exactamente con esos sacrificios, luego de que mencionara el tema en un discurso la noche anterior.
“Tendremos un presupuesto, y todos los aspectos del presupuesto revelarán eso”, dijo Carney el jueves.
No obstante, el primer ministro aseguró que su gobierno mantendrá el apoyo a los canadienses, especialmente a los más vulnerables.
“Ya sea en las transferencias de salud a las provincias, el apoyo al cuidado infantil —incluyendo el trabajo conjunto con Ontario—, la atención dental o el programa nacional de alimentación escolar… vamos a mantener esos apoyos”, agregó.
El líder conservador Pierre Poilievre respondió poco después, señalando que los canadienses ya han hecho sacrificios en medio de una economía difícil.
“En lugar de reconocer todos esos sacrificios y prometer revertirlos, el señor Carney insiste en las mismas políticas que los provocaron”, declaró Poilievre.
El miércoles, Carney prometió duplicar las exportaciones canadienses a países fuera de Estados Unidos durante la próxima década, al tiempo que busca aumentar la inversión y la infraestructura nacional. También advirtió que para lograrlo “serán necesarios sacrificios”.
El embajador de Canadá en México, Cameron MacKay, afirmó el jueves que México es una pieza clave dentro de ese plan.
“México es uno de esos mercados con gran potencial para aumentar el comercio canadiense. No hay aranceles a las exportaciones, el entorno regulatorio es estable y favorable para la mayoría de los productos canadienses”, señaló MacKay.
En un discurso televisado a estudiantes de la Universidad de Ottawa, Carney dijo que la expansión del comercio internacional más allá de EE.UU. podría aumentar el intercambio en 300 mil millones de dólares y fortalecer la economía frente a los aranceles del presidente estadounidense Donald Trump.
“El proceso de décadas que buscaba una relación económica cada vez más estrecha con Estados Unidos ha terminado”, afirmó Carney. “Como consecuencia, muchas de nuestras antiguas fortalezas como país —basadas en esos lazos con América— se han convertido en nuestras vulnerabilidades.”